El objetivo de toda persona es conservar un cuerpo esbelto, sano, hermoso y feliz, pero muchos veces esto no se da si no seguimos una buena dieta donde tendremos que incluir varios alimentos saludables, que al ser incluidos en la alimentación los resultados serán totalmente positivos en el organismo. Mediante una buena alimentación se logra estabilidad emocional, relajación y reduce las posibilidades de un envejecimiento prematuro. A continuación mencionaremos algunos consejos a seguir para lograr una buena dieta de la felicidad con alimentos que de hecho te ayudarán a estar muy bien:
-Una buena alimentación:
Una buena alimentación es la clave no solo de una buena salud, sino que también lo es de la longevidad y de la felicidad. De hecho, existen muchos alimentos que influyen directamente en nuestro estado de ánimo y salud y que los podemos incluir en nuestra dieta. Si podemos evitar consumir complejos vitamínicos, cremas carísimas o matarse en una dieta que no es la adecuada qué bueno. Opta mejor por una mezcla de alimentos que nunca pueden faltar en tu alimentación y que son auténticas delicias al paladar. En las frutas y verduras encontramos las vitaminas y eso es lo el organismo necesita para estar bien.
Las vitaminas del grupo B, son otro de los alimentos que necesitamos, ya que fortalecen el sistema nervioso central y tienen un efecto sedante, y los encuentras en la levadura de cerveza, lácteos, carne, repollo, cereales y aguacate. Toma un lácteo por día e incluye en el desayuno cereales o pan integral por lo menos tres veces por semana. Un plato de ensalada de frutas o verduras frescas como plato único por dos o tres veces por semana. La carne baja en grasa, pescado o aves es otra alternativa.
-Estabilidad emocional:
Si nos alimentamos mal o en forma desequilibrada o escasa, va a conllevar a que el sistema nervioso se altere. Si la mente y el organismo no están en orden aparece la ansiedad, problemas digestivos, depresiones, estrés, obviamente el sistema inmunológico o las defensas se vienen abajo. La primera norma sería comer de todo y en cantidades moderadas con cuatro o cinco comidas al día, de preferencia a las mismas horas para que el organismo y la mente se ajusten a ese ritmo.

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No al estrés y la ansiedad:
De hecho, ninguno de nosotros queremos respirar mal, marearnos, que el estómago nos duela, tener ansiedad y falta de sueño ¿verdad? Aunque estos problemas sean causados por factores externos, suele agravarse por una mala alimentación, y con el afán de calmar la ansiedad consumimos: café, tabaco, exceso de azúcar, grasas saturadas, pocas proteínas, etc. Que de hecho suelen empeorar la situación favoreciendo a la irritabilidad. Ordena tus comidas e introduce en tu dieta ciertos alimentos que estimulen el buen funcionamiento de las células nerviosas, te ayudará a estar relajado.
-Alimentos relajantes:
Entre los alimentos relajantes están el plátano, almendras, germen de trigo, leche caliente, levadura de cerveza y las semillas de girasol. Consuma estos alimentos dos veces por semana en la cena y el desayuno con un bol de plátano picado, dos o tres fresas y tres o cuatro almendras más un yogur natural. Añade a tus desayunos un yogurt más una cucharadita de germen de trigo y por las noches, un vaso de leche caliente con miel, te ayudará a relajarte.
-No al envejecimiento prematuro:
La alimentación influye poderosamente en nuestro proceso de envejecimiento, así lo confirman los expertos. Existen ciertos alimentos que aseguran no solo vivir más sino que hasta te hacen parecer más joven y potencian tu belleza. De hecho, existen tratamientos de belleza a base de vitaminas para nutrir la piel desde el interior. El principal objetivo para retrasar el proceso de envejecimiento debe ser combatir los radicales libres causados por: el tabaco, el alcohol, la polución, los rayos del sol, etc. cuyo exceso en el organismo tienen efectos desastrosos sobre el colágeno. Consigue el auténtico elixir de la juventud mediante los antioxidantes. Se encuentran en todas las cremas de belleza antiedad, como el retino (vitamina A) ya que contienen elementos antioxidantes. Solo comprueba si tomas los suficientes.
-La vitamina C:
El consumo de vitamina C, que están en los cítricos (frutas y verduras frescas) como el hinojo, perejil, brócoli, pimiento, pepino, kiwis, tomates y en frutas como la naranja, papaya, fresas, melón, etc. fortalecen el sistema nervioso y al sistema inmunológico. La vitamina E, en verdad una “súper vitamina”, es lo que necesita el organismo para atenuar la aparición de arrugas, los entramos en las semillas, aceites vegetales, cereales, frutos secos, germen de trigo, vegetales verdes y en la yema de huevo.
Los betacarotenos son los antioxidantes por excelencia, fundamentales para contrarrestar los efectos del sol en la piel, que el organismo transforma en vitamina A. Los encontramos en las frutas y hortalizas de color amarillo rojizo como: la papaya, tomate, zanahoria, mango, calabaza, albaricoques, etc. Come cada día entre 4 y 5 raciones de frutas o verduras frescas todos los días. Toma cada mañana un vaso de jugo de naranja, zanahoria o el jugo de un limón. Prepara tus platos con aceite de oliva, de preferencia cruda y toma como plato único ensaladas de frutas y verduras frescas con frutos secos.
Sigue estos consejos para encontrar la dieta de la felicidad, con una buena alimentación todo es posible.